La mayoría de los niños dejan los pañales y se mantienen secos entre los 3 y 4 años. Luego de esta edad mojar la cama de noche se denomina enuresis.

Mojar la cama de noche puede clasificarse en dos tipos:
  Enuresis nocturna primaria: cuando el niño nunca controló y moja la cama todas las noches.
  Enuresis nocturna secundaria: cuando el niño comenzó a mojar la cama luego de haberse mantenido seco al menos 6 meses.

Los niños que se orinan tanto de día como de noche, y para evitar mojarse deben hacer maniobras como apretarse el pene o cerrar las piernas para comprimir el periné, presentan una enuresis complicada y deben ser evaluados por un urólogo infantil.

La enuresis nocturna primaria es un problema muy común que afecta al 25% de los niños de 4 años. Es considerada como parte natural del desarrollo y la mayoría de los niños la supera. Mojar la cama no es una enfermedad, ni es un síntoma de un problema médico o psicológico serio.

El 25% de los niños de 4 años y el 20% de los de 5 años mojan la cama. Sin tratamiento se cura el 15% por año, por lo que a los 13 años todos los niños que mojaban la cama dejan de hacerlo. Es decir, que cuando llegan a la adolescencia el 100% de los enuréticos se han curado. Es tan común que seguramente todos los enuréticos tengan un compañero o amiguito que moje la cama. Es más frecuente en niños que en niñas y existe una predisposición familiar para sufrir este problema, es decir, que si un niño moja la cama, es muy probable que algún familiar cercano haya sufrido el mismo problema (la mayor correlación se da entre el papá y un hijo varón).

Algunos niños mojan la cama todas las noches, otros se mantienen secos algunas noches y otras no. Muchos niños no mojan la cama cuando duermen fuera de casa. Esto puede ser porque están tan pendientes y ansiosos por el problema que duermen más superficialmente, dándose cuenta cuando se están por orinar, se despiertan y van al baño.

Para el niño es muy angustiante despertarse mojado y para su familia es una situación que genera preocupación.